Etiquetas: CRECIMIENTO EQUILIBRADO Y DESEQUILIBRADO, TEORIA MODERNIZACION, TEORIAS DESARROLLO
EL DEBATE ENTRE EL CRECIMIENTO EQUILIBRADO Y EL CRECIMIENTO DESEQUILIBRADO (Segunda parte)
Otro planteamiento ligado al crecimiento desequilibrado es el de los polos de crecimiento (crecimiento geográficamente desequilibrado) que plantea Perroux, referido a un punto geográfico donde se inicia el crecimiento que creará en torno a sí un foco de crecimiento, entrando en una dinámica de generación de economías externas que configura un polo geográfico de desarrollo. Myrdal, por su parte, hace la observación de que este efecto de difusión puede contrarrestarse por un efecto rezago generado sobre el conjunto de la economía al descapitalizar otras regiones por atracción de los mejores recursos humanos (además de la atracción de empresas), efecto que puede incluso disminuir el nivel económico general que se tendría si no se hubiese alcanzado un polo de desarrollo.
La doctrina de Perroux supone una importante aportación de referencia para conceptos cronológicamente posteriores del desarrollo con base territorial (desarrollo endógeno y desarrollo local), donde el territorio juega un papel de especial importancia.
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EL DEBATE ENTRE EL CRECIMIENTO EQUILIBRADO Y EL CRECIMIENTO DESEQUILIBRADO (Primera parte)
Durante los años cincuenta y sesenta se desarrolla una importante controversia en el debate ligado a las teorías de modernización alrededor de las características necesarias del crecimiento para generar desarrollo económico.
Paul Rodenstein-Rodan (1943) defiende la necesidad de una gran inversión en distintos sectores de la economía, de manera que estos se beneficien mutuamente de las economías externas generadas (crecimiento equilibrado), de una demanda amplia y diversificada que estimule la economía, de una gran inversión en infraestructuras y de mejorar la capacidad de ahorro. Propone, por tanto, un amplio plan de inversiones como mejor solución al problema del subdesarrollo, dirigido por un órgano central de planificación y financiado con capital extranjero.
En los postulados de Rodenstein-Rodan se realiza un fuerte énfasis en la planificación del desarrollo (acción deliberada de intervención pública) como elemento central, elemento característico de la teoría de la modernización.
Nurkse (1964) propone, en la misma línea, un gran volumen de inversiones extranjeras simultáneas en todos los sectores de la economía.
En la defensa de un crecimiento desequilibrado destaca fundamentalmente Albert Hirschman, quien afirma que el crecimiento ha de seguir una senda de desequilibrios. Esto es, “adelantos desiguales de un sector seguidos de los otros sectores que tratan de alcanzarlo” (Hirschman, 1970). La inversión, en este enfoque, se promueve a sí misma (el desarrollo de un sector arrastra a otros, por las economías externas generadas), por lo que resta importancia a la inversión y a la planificación.
La clave estriba en una inversión original no necesariamente muy grande que induce inversiones posteriores.
El planteamiento de Hirschman, aportando importantes novedades respecto a la posibilidad de aprovechamiento de elementos endógenos, dio lugar a procesos de crecimiento basados en la sustitución de importaciones que no dieron resultados satisfactorios para el desarrollo.